https://view.genial.ly/5e8def92fba9d40d9e2ddc39/presentation-escuela-de-detectives
Blog
-
ECDD. Escuela de Detectives. Para mis alumn@s.
Y esto es lo que vamos a hacer en el tercer trimestre. Los enlaces a los contenidos solo estarán disponibles para mis alumn@s en Google Classroom a partir de la semana que viene, pero al menos ya nos vamos haciendo una idea. -
ECDD. Elige tu destino. Capítulo 6
Estás sola. El capitán ha seguido tus instrucciones y ha salido como las balas para avisar a todo el que pueda. Estás frente al contenedor, esperando que lo que quiera que hay dentro lo haga saltar en pedazos y comience el baile. Estás preparada, física y mentalmente. Tienes tu magia, aunque tu poder no es ilimitado y tendrás que elegir muy bien qué hechizos usar antes de agotarte.
Repasas mentalmente todo lo que tienes: hechizo de rapidez, de fuerza, iluminación, inteligencia, tranquilidad, regeneración… No sabes lo que vas a encontrar, pero estás dispuesta a darlo todo.
El ruido de metal retorciéndose te saca de tus pensamientos y te hace mirar tu objetivo. El contenedor se está resquebrajando, comienzan las primeras roturas y, a través de ella, tu visión aumentada comienza a detectar los virus. Son cientos de millones de bolas feas con trompas por toda su superficie, minúsculas, ridículamente pequeñas que tu hechizo de visión verdadera te permite ver con todo detalle. En cuanto te detectan van hacia ti como un enjambre de mosquitos. Sin embargo, tu protección contra la enfermedad hace que resbalen sobre ti, revoloteando a tu alrededor sin hacerte daño. Bloqueas su percepción y te centras en lo que está a punto de salir.

Es tremendo. El contenedor termina de explotar, dejando al descubierto una criatura horrorosa. Una versión gigantesca, como un pequeño dragón dorado, de los microorganismos que te rodean. Te busca. Parece ser consciente de que sus pequeños soldados no pueden hacer nada contra ti, y se enfurece cuando los ve caer por no poder infectarte. De repente, todas sus trompas suenan a la vez, provocando una cacofonía disfónica que suena a cabreo del fuerte. Ahora levita, y comienza una lenta carrera hacia ti. Parece estar midiéndote, pensando la mejor forma de acabar contigo.
No sabes muy bien cómo hacerle frente. Le dijiste a Garrat que era un robot, pero no tienes muy claro que eso sea del todo cierto. Ahora que lo ves de cerca, parece un virus. ¿Cómo pudiste equivocarte aún con el hechizo activo? Tal vez, el contenedor…
El sonido insoportable vuelve a salir de sus trompas, atronando tus oídos y clavándote al sitio. Debes de estar dando una imagen patética. Pero, ¿qué puedes hacer?
Comienzas a moverte, haciendo que el engendro cambie de dirección, buscándote. Caminas en círculo a su alrededor, mientras piensas que puedes hacer. Parece que la fuerza física no te servirá en esta ocasión, pero no tienes una magia ofensiva que pueda derrotarlo con facilidad. Mientras caminas a en torno a él, vas observando el almacén: los extintores contra incendio y una boca de riego; los otros contenedores, perfectamente apilados, tal vez podrían servirte si almacenaran algo interesante; un panel de recarga de las carretillas mecánicas, electricidad, al fin y al cabo; y tus hechizos, seguro que alguno, combinado con cualquier cosa que haya por aquí debería darte, al menos, tiempo.
Ahora crees que es el momento de utilizar la rapidez. Te concentras brevemente y susurras la palabra mágica: quick.
Todo se ralentiza. Los nano virus estás casi parados; están muriendo. El engendro sin embargo no es tan lento. Has ganado velocidad, parece haberse dado cuenta de tu movimiento. Tienes un punto de ventaja, pero muy cortito. El bicho parece una caja de sorpresas.
Bien, ahora eres muy rápida, ¿qué vas a hacer con esa velocidad en los cinco minutos que tienes?
-
ECDD. Elige tu destino. Capítulo 5
Ha llegado el momento de que tomes la iniciativa. Tanto si es una prueba como si está pasando en realidad, no puedes estar todo el tiempo quejándote o cuestionándote que haces aquí. O te vas o te quedas: no hay termino medio.
—Abra la puerta, Garrat —tengo ganas de acabar con esto y me importa un pepino si es una prueba o es real. Estamos aquí y vamos a terminar ahora.
No sabes muy bien si el tono que has utilizado, la determinación que demuestran tus palabras o la sorpresa por haberlas pronunciado hacen que el capitán te mire por primera vez en todo este tiempo con admiración y respeto.
—Claro, Rewa —asiente mientras pulsa un botón junto al almacén—. Ahora, tú mandas.
Algo en lo que acaba de decir tu acompañante te chirría profundamente en el cerebro, pero no es tiempo de pararse en esos menesteres. La puerta que tienes frente a ti se abre con el mismo sigilo que las demás de la estación y te deja el camino libre. Das un paso y penetras en lo desconocido. Se trata de una sala enorme, cuadrada, de unos cuarenta metros de lado. Algunos contenedores se apilan unos junto a otros en perfecto orden, a la izquierda. A tu derecha, sólo hay uno. Parece lanzado contra el suelo a toda prisa, como si quemara, y se encuentra completamente aislado.

—¿Cómo los introducís? —preguntas, recabando información.
—Desde arriba —responde Garrat, señalando al techo—. Hay unas compuertas que se deslizan y conectan con las dársenas.
Asientes. Tiene sentido.
—Así que ese es el motivo de que el contenedor —dices señalando el que piensas que es— esté como está. Un mal depósito.
El capitán se permite una sonrisa con tu chiste y asiente.
—Déjame que me prepare.
—¿Qué vas a hacer?
—Vamos a investigar un contenedor desconocido con un posible extraterrestre en su interior —repasas—. Ya estoy protegida contra la enfermedad, pero habrá que buscar herramientas para que la investigación sea rápida y certera.
—¿Y? —insiste.
—Voy a realizar un hechizo.
—Y tienes que buscarlo en tu libro… —Garrat parece decepcionado.
—No, pero…
¡A la porra! No tienes porque dar explicaciones ni impresionar a nadie.
True vision, susurras.
Todo se te olvida en cuanto el hechizo surte efecto. Lo sientes todo diferente: los sonidos son más intensos, más precisos; tu visión es más nítida, como los televisores humanos de última generación 8k; tu olfato te golpea con una fuerza que casi habías olvidado… y en ese momento miras el contenedor. Lo que ves te llena de preocupación y luchas para controlar el miedo como no recuerdas haber hecho nunca.
—Capitán, es mejor que se vaya y avise a quien tenga que avisar, esto se va a poner muy peligroso.
Garrat te mira a medio camino entre la sorpresa y el miedo. Qué te ha pasado a ti y qué es lo que estás viendo deben de ser algunas de las preguntas que pasan por su cabeza.
—Eso es mucho más peligroso de lo que pensábamos —dices por fin—. Efectivamente no es un ser vivo, ni siquiera un virus…
—¿Entonces?
—Es una máquina creada para esparcir multitud de agentes patógenos. El contenedor está completamente a reventar. Nos salva que esos contenedores son herméticos.
—Pues ya está. Dejemos a la dichosa máquina confinada.
Aspiras fuerte y te preparas para lo que ha de venir.
—La máquina está a punto de destrozar el contenedor. También tiene armas físicas. No sé quién nos mandó este regalo, pero quiere destruir toda vida conocida. Debe ir a informar, capitán.
—Y tú, ¿qué harás? —pregunta tu compañero, completamente aterrado.
-
ECDD. Nivel 2. Adam
Y terminamos el útlimo día de clase con el último de mis alumnos: Adam
Adam es un niño ejemplar. Resistente, trabajador y con un pundonor a prueba de bombas. Es muy servicial y está siempre pendiente de ayudarme en clase. Este año ha avanzado muchísimo y estoy muy orgulloso de él.
Toda la clase lo quiere y tiene unas ocurrencias peregrinas. Como decimos en mi tierra: Adam, eres más listo que el hambre.
Me ha encantado ser tu maestro.

-
ECDD. Nivel 2. Otis
Now it is Otis turn.
Otis is the kindest person I have ever met. He is always happy and helping his mates. He is a hard worker and very polite. When he is at ease in class, he is able to dance as a professional making all of us as happy as he.
Otis is English and has to face the classes in Spanish. He is a superhero.
My pleasure to be your teacher.
Ahora es el turno de Otis.
Otis es la persona más atenta que he conocido nunca. Siempre está feliz y ayudando a sus compañeros. Siempre trabaja a tope y es muy educado. Cuando está a gusto en clase, es capaz de bailar como un profesional, haciéndonos tan felices como él.
Otis es inglés y tiene que afrontar las clases en español. Es un superhéroe.
Un placer ser tu maestro.

-
ECDD. Elige tu Destino. Capítulo 4
¿Qué vas a hacer si no? Recuerdas a tu amigo Floren y lo que estaría diciendo en este momento: Deja a los p* virus y vámonos a casa. Sonríes, seguro que diría eso, pero iría contigo a investigar el contenedor.
—¡Vamos! —exclamas por fin—. Vamos antes de que me arrepienta.
El capitán Garrat sonríe con la mirada, que no con sus labios y comienza la marcha. Conforme avanza camino, parece que gana fuerzas y, a los pocos minutos, ya parece totalmente recuperado. No dejas de pensar que esto es una prueba, pero conforme pasa el tiempo, las cosas te parecen demasiado reales.
—No sabemos lo que vamos a encontrar —la voz del capitán se cuela entre la nebulosa de tus pensamientos. No sabes si ha dicho algo más, pero tu asientes, siguiéndole el juego—. Puede que sea un cargamento contaminado, algo en los conductos de ventilación de la nave o…
¡Uy, uy, uy! Esa “o” en el aire te ha hecho temer lo peor. Y Garrat ahí la deja. Parece que quiere que le preguntes.
—¡O qué! —chillas a punto de perder los nervios—. ¡Qué me voy a encontrar ahora?
O puede que haya una criatura extraterrestre que sea la causante de todo esto.
Por un momento te lo tomas en serio, pero luego recuerdas que el ordenador de abordo ha dicho que no había signos vitales en la estación.
—El ordenador ha dicho que no hay signos vitales en la estación.
—Los virus no son seres vivos —apunta el capitán—. Creo que hay algún tipo de organismo extraterrestre que nos ha infectado a todos y…
—¿Y piensas que hay un virus gigante, mandando nano virus para conquistar el mundo?
Casi te ríes, casi… porque el capitán Garrat está asintiendo a cada una de tus palabras.
—¡Venga! —insistes.
—¿Tan descabellado te parece? —Sí te lo parece. Claro que te lo parece. Un virus gigante conquistando el universo infectando…—. Una elfa, dama de dragón y conocedora de la magia del universo. ¿Sí?
Sigues pensando que es una locura, pero desde luego, una locura que podría tener sentido.
Los últimos metros del trayecto los hacéis en silencio. El descreimiento está dando paso a la sospecha, y ésta esta dejando su hueco para el miedo. ¡Por el Glaciar, que está harta de todo!
—Hemos llegado.
Efectivamente, habéis llegado. Estáis en frente a una puerta enorme en uno de los laterales de las dársenas.
STORE 01.
—Ordenador. Abrir —dice el capitán.
“Abriendo”

Las dos hojas de la puerta se deslizan hacia los lados sin hacer ruido, dejando a la vista un corredor de unos veinte metros con dos puertas a cada lado.
—Está en la puerta 2 —anuncia Garrat—. Dentro hay varios contenedores. El teniente Logan se las arregló para colocarlo en su lugar, no sé cómo, pero ahí está. ¿Entramos?
-
ECDD. Nivel 2. Patricia
Estamos llegando casi al final de mis alumnos. Hoy le toca a Patricia.
Estar con Patricia en clase es, muchas veces, como estar con una compañera más que con una alumna. Patri es muy madura para su edad, y eso a veces le pasa factura. Sin embargo, es una niña muy especial con muchísimas capacidades. Muchas más de las que ella misma piensa.
Es una lider nata a la que le vendrá muy bien descubrir nuevos horizontes el año que viene en el instituto. Patri, te voy a echar mucho de menos.

-
ECDD. Nivel 2. Lucía
Ha llegado el turno de Lucía.
Lucía es una niña llena de vitalidad, energía y alegría que no se deja contagiar de malos rollos y vive siempre feliz. Es trabajadora, inteligente y buena compañera. Además, si tienes el tiempo y caes en observarla durante un ratito, no puedes evitar sonreír y envidiar un poquito (siempre desde el cariño) lo bien que se lo pasa siempre.
Lucía eres la salsa de todas la fiestas. Un placer haber sido tu tutor durante estos años.


