Etiqueta: juegos

  • ECDD. Elige tu Destino. Capítulo 4

    ¿Qué vas a hacer si no? Recuerdas a tu amigo Floren y lo que estaría diciendo en este momento: Deja a los p* virus y vámonos a casa. Sonríes, seguro que diría eso, pero iría contigo a investigar el contenedor.

                —¡Vamos! —exclamas por fin—. Vamos antes de que me arrepienta.

                El capitán Garrat sonríe con la mirada, que no con sus labios y comienza la marcha. Conforme avanza camino, parece que gana fuerzas y, a los pocos minutos, ya parece totalmente recuperado. No dejas de pensar que esto es una prueba, pero conforme pasa el tiempo, las cosas te parecen demasiado reales.

                —No sabemos lo que vamos a encontrar —la voz del capitán se cuela entre la nebulosa de tus pensamientos. No sabes si ha dicho algo más, pero tu asientes, siguiéndole el juego—. Puede que sea un cargamento contaminado, algo en los conductos de ventilación de la nave o…

                ¡Uy, uy, uy! Esa “o” en el aire te ha hecho temer lo peor. Y Garrat ahí la deja. Parece que quiere que le preguntes.

               —¡O qué! —chillas a punto de perder los nervios—. ¡Qué me voy a encontrar ahora?

                O puede que haya una criatura extraterrestre que sea la causante de todo esto.

                Por un momento te lo tomas en serio, pero luego recuerdas que el ordenador de abordo ha dicho que no había signos vitales en la estación.

                —El ordenador ha dicho que no hay signos vitales en la estación.

                —Los virus no son seres vivos —apunta el capitán—. Creo que hay algún tipo de organismo extraterrestre que nos ha infectado a todos y…

                —¿Y piensas que hay un virus gigante, mandando nano virus para conquistar el mundo?

                Casi te ríes, casi… porque el capitán Garrat está asintiendo a cada una de tus palabras.

                —¡Venga! —insistes.

                —¿Tan descabellado te parece? —Sí te lo parece. Claro que te lo parece. Un virus gigante conquistando el universo infectando…—. Una elfa, dama de dragón y conocedora de la magia del universo. ¿Sí?

                Sigues pensando que es una locura, pero desde luego, una locura que podría tener sentido.

                Los últimos metros del trayecto los hacéis en silencio. El descreimiento está dando paso a la sospecha, y ésta esta dejando su hueco para el miedo. ¡Por el Glaciar, que está harta de todo!

                —Hemos llegado.

                Efectivamente, habéis llegado. Estáis en frente a una puerta enorme en uno de los laterales de las dársenas.

                STORE 01.

                —Ordenador. Abrir —dice el capitán.

                “Abriendo

              Door

                Las dos hojas de la puerta se deslizan hacia los lados sin hacer ruido, dejando a la vista un corredor de unos veinte metros con dos puertas a cada lado.

                —Está en la puerta 2 —anuncia Garrat—. Dentro hay varios contenedores. El teniente Logan se las arregló para colocarlo en su lugar, no sé cómo, pero ahí está. ¿Entramos?

     

  • ECDD. Elige tu destino. Capítulo 2.

     

    Tienes que reconocer que has estado tentada de buscar las lanzaderas en el mapa. Tu instinto te pide huir, pero tu entrenamiento, tu corazón y tu cabeza saben que tienes que buscar al capitán. La idea de encontrar a la tripulación que queda en la estación se te ha metido en la cocorota.

                —Hospital —ordenas por fin.

                “Hospital”

                Frente a ti aparece un holograma del mapa completo de la estación. Un punto parpadea en azul, en el panel de control; esa eres tú. Otro punto rojo parpadea en el extremo opuesto. Hay marcada una ruta en verde que une los dos puntos. Memorizas todos y cada uno de los detalles y comienzas tu marcha.

    Did Holus scam 200.000$ of Kickstarter backers using a 19th ...

    Estás frente a la puerta situada a la izquierda de la consola de mando. Está cerrada, pero ya crees saber cómo funciona la estación.

                —Abrir —ordenas.

                “Abrir”

                La hoja se desliza hacia un lado con rapidez, dejándote el camino libro para seguir tu ruta. En apenas unos minutos, tienes frente a ti la puerta que andabas buscando: Camarote Médico.

                —Abrir —repites de forma tan cansina como en las últimas doce veces

                “Negativo”

                La voz del ordenador de abordo te sorprende. No esperabas esto. ¿Qué puede suceder?

                —Abrir —dices ahora con más gana.

                “Negativo” “Protocolo de aislamiento”

                ¡Claro! ¿Cómo has podido ser tan despistada! Hay una posible epidemia en la nave, el capitán y los médicos deben de haberse aislado en la habitación.

                Tienes que conseguir entrar en el camarote o, al menos, que los que están dentro reparen en ti. Pruebas con golpes, gritos, arañazos… nada parece funcionar hasta que, de repente, se te ocurre algo que quizá pueda funcionar.

                —¡Ordenador! —Llamas con esperanza.

                “Esperando órdenes”.

                Sientes alivio y la emoción empieza a recorrer tus venas.

                —Comunicación con el camarote médico.

                “Llamando…”

                Esperas unos segundos que se hacen eternos hasta que al final, un hilo de voz suena a través de los altavoces del ordenador de la estación.

                —¿Sí? ¿Ha venido la flota de Theleros?

                —No… —balbuceas—. Soy una estudiante de la Escuela de Caballeros y Damas de Dragón, estoy de examen final y…

                —¿Cómo! —la voz al otro lado parece recuperar la energía—. ¿Eres amiga de Bastian y de D’horim?

                Conoce a los maestros Bastian y D’horim, cómo es posible… El pensamiento hace que desconectes de forma temporal de todo lo que te rodea. Cuando vuelves en ti te das cuenta de que estás musitando un sí apenas audible.

                —Entonces seguro que puedes ayudarme —oyes a la voz decir con vehemencia—. No te detengas conmigo. Ve a las dársenas de carga, coge una nave de abastecimiento y ve al Palacio de Plata, en Theleros. Cuéntales lo que está pasando aquí.

                —Pero… —dudas—. ¿Y vosotros qué?

                —Nosotros llevamos quince días aquí, pero hasta que no lleguemos a cuarenta no podemos salir. Es demasiado peligroso.

                —Pero, ¿tenéis todo lo que necesitáis? ¿Cuántos sois? ¿Estáis bien?

                Durante unos segundos no obtienes respuesta. De repente, ésta llega nuevamente con un hilo de voz.

                —Lo importante es que no contagiemos a nadie.

                Deduces que morirán. Bien por la enfermedad, bien por la falta de agua o alimentos. Tal vez por una combinación de ambas. Nuevamente te asalta la duda. ¿Qué hacer? En tu libro de hechizos tal vez encuentres algo que pueda ayudarte, y es evidente que más tarde o más temprano tendrás que buscar esa nave. La cuestión es, ¿dejarás a la tripulación y al capitán Garrat a su suerte o intentarás ayudarles?

                —¡Escúchame, niña! —interrumpe una voz tus pensamientos—. No te hagas la heroína. No mueras por nuestra culpa. Lo primero es lo primero.

                Como si de un resorte se tratara, las palabras del capitán han hecho que tomes una decisión.

  • ECDD. Elige tu destino. Capítulo 1.

    Tu primera intención es abrir la puerta que tienes a tu derecha. Está tan cerca que apenas si te da más opción. Sin embargo, decides que es mucho más interesante echarle un vistazo al cuadro de mandos. Te diriges hacia él con parsimonia, saboreando cada uno de los pasos como si no estuvieras muy segura de que todo lo que estás viviendo es real; un sueño parece.

                Cuando llegas frente al lugar, quedas profundamente sorprendida. ¡Aquello es un caos! Frente a ti tienes un panel vertical con varios metros de ancho. Pantallas, botones, índices en idiomas que no conoces, algunos en idiomas que sí has estudiado, sonidos…  En perpendicular a ese panel, justo bajo tus manos hay otro panel tan ancho como el anterior pero mucho más estrecho: ranuras, botones, luces, más sonidos extraños… y, de repente, el icono de lo que parece un micro justo frente a ti.

    SpaceShip Panel.jpg

    Pulsas el botón, casi por inercia, sin pensarlo, y una voz metálica te habla directamente a ti:

                «Esperando instrucciones”

                La voz te sorprende, ha usado tu idioma, el idioma de los elfos, o inglés como lo denominan en la escuela. El pensamiento te saca una sonrisa y parte de la tensión que te atenaza desaparece.

                “Esperando instrucciones”

                Otra vez. ¿Qué puedes hacer? Tal vez debas improvisar un poco.

                —Ayuda —se te ocurre de repente.

                “Para conocer los comandos de ayuda, observe la pantalla A”

                Te fijas en todo el panel y, tras casi un minuto buscando, descubres una pequeña pantalla en la esquina superior izquierda con un listado de comandos. Maldices tu despiste, tienes toda la sensación de estar perdiendo el tiempo. Por fin ves parte de la lista:

                INICIO

                MENÚ PRINCIPAL

                MENÚS SECUNDARIOS

                MENÚ DE REPARACIÓN

                ÚLTIMA ORDEN PROPORCIONADA

           Al principio te sientes aturdida con la información, posteriormente los conocimientos sobre tecnología humana vuelven a ti y empiezas a sentirte a gusto.

                —Última orden dada —pronuncias con voz monocorde.

                “Ultima orden dada”

                La voz metálica del ordenador de abordo repite tus palabras. Al instante, una gran pantalla holográfica se despliega frente a ti mostrando una película.

                “Informe de daños”

                Así que esa fue la última orden dada: informe de daños.

                En la grabación se desglosan una serie de daños:

                DAÑOS DE LA ESTACIÓN: 0,5%

                DAÑOS DE SOFTWARE: 0,5%

                DAÑOS DE SERES VIVOS: 45%

                            DAÑOS LEVES: 80%

                            DAÑOS GRAVES: 19%

                            DAÑOS MORTALES: 1%

                PRONÓSTICO PARA LOS PRÓXIMOS MESES:

                La voz metálica de la computadora es sustituida de repente por una grabación etiquetada con el nombre de Capitán de Estación Jeremy Garrat:

                La infección se propagará con lentitud. Al principio pasará desapercibida, la población ni siquiera sabrá de su existencia pues los ocupantes de la estación se han ido sin conocerla. Apenas hemos tenido víctimas. Los enfermos estamos confinados en el camarote médico esperando que vengan a recogernos. Si tardan mucho no sobreviviremos. Espero que las autoridades competentes reciban este mensaje.

                Observas los ficheros que existen y, comparados con los más recientes, este tiene tres días. Como mínimo tres días… y nadie ha venido a investigar. Tienes que hacer algo, no puedes quedarte frente al panel.

                —Menú principal

                “Menú principal”

                La voz repite tu orden y despliega un nuevo submenú:

                GENERAL

                AJUSTES

                MAPAS

                …

                No dejas que lleguen a cargarse todas las opciones.

                —Mapas —ordenas.

                “Mapas”

                Con la orden repetida, llega un nuevo listado:

                LANZADERAS

                HOSPITAL

                PUENTE DE MANDO

                DÁRSENA

                OTROS

               Lanzaderas. Allí puedes huir de aquel lugar y llegar a algún planeta. Desde las lanzaderas será más fácil todo. Sin embargo, empiezas a dudar. Si vas al hospital hallarás el camarote médico y podrás ayudar al capitán de la estación y a sus compañeros.

                ¿Qué harás en esta ocasión?