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Pétalos de Papel, una novela romática (pero del romanticismo de las de Becquer y Espronceda). Y con esta van dos. Si la primera: Irene, de J. Vilches, ya me sorprendió, ésta lo ha hecho aún más.

No hay más que ver la portada para que a uno le entre el gusanillo de empezar a leerla, Barb Hernández ha hecho un magnífico trabajo con ella. Sin embargo, me encontraba con un “problema” antes de empezar a leer: se trata de un libro que no se vende; se regala. Tal como están las cosas hoy en día cualquiera podría pensar que esto es sinónimo de bodrio… ¡Nada más lejos de la realidad! Pétalos de papel no tiene nada que envidiar a ninguna otra novela que haya leído, es más, en algunos aspectos, supera a muchas de ellas.

Y me puse a leer, más por darle una oportunidad al texto que por otro motivo, en esto he de ser sincero… y menos mal que lo hice. En las primeras cuarenta o cincuenta páginas de la novela, la historia, las ideas, los personajes me recordaron a muchos otros libros: La Historia Interminable, Corazón de Tinta, La Elegida de los Dioses… Y esto es así, porque el entorno, el trasfondo de la novela hacía que me vinieran a la mente esos nombres, pero ahí se quedó la cosa porque, ante todo, Pétalos de Papel es una novela de personajes. De dos personajes para se exactos: Marcus e Ilyria.

Es su relación, sus formas de pensar, sus formas de actuar, sus miedos, sus anhelos, sus creencias; todos esto es lo que conforma la novela. Y da igual si se desarrola en Albión, en China o en la Tierra Mieda, porque el mérito de Iria y de Selene ha sido conseguir que el lector se enganche a Marcus e Ilyria y que todo lo demás de igual.

Informándome de las autoras después de la lectura, me di cuenta que cada una de ellas había tomado el alma de un personaje. Y nada más cierto, porque a partir de ahora no podré evitar pensar en cada una de ellas como en sus avatares de la novela. Me han tocado esa fibra sensible que no creí tener, y me estoy replanteando si, después de todo, merecerá la pena leer literatura de sentimientos. Desde luego si son ellas las que están detrás de la historia, me subo a su barco encantado.

Tan ensimismado ando contando lo que la novela me ha hecho sentir, que se me ha olvidado hablar de la escritura. Magistral, me atrevería a decir, precisa, correcta. Todo lo que debe ser una buena escritura.

Por todo esto os recomiendo encarecidamente la lectura de la novela, a la que podéis acceder haciendo tick en la imagen de portada.

Ranking: Sobresaliente.

P.D. No creais que no voy a decir nada malo de la novela, que algo si que ha tenido. Lo primero, y más nimio, algunas erratas diseminadas a lo largo de las 400 páginas de texto. (Nada que no se pueda arreglar). La segunda, y que me ha cabreado profundamente, es que es la primera parte de la historia y me ha dejado con la miel en los labios :D. ¡Daos prisa o no os lo perdonaré jamás!