Ya está disponible la novela que hemos hecho durante los dos primeros trimestres de este curso 2017-2018. (más…)
Categoría: Educación
-

Misión 9. Tiempo de Despertar
Saludos a tod@s.
Empezamos el tercer trimestre, y con él, volvemos al Ministerio del tiempo. Con esta misión, Tiempo de Despertar, los estudiantes tendrán que viajar a pocos días antes del 2 de mayo de 1808 y averiguar quién intentó detener los levantamientos de aquel día. (más…)
-

MdT. Tiempo de Cambio
Buenas tardes a todos.
Empezamos ya el tercer trimestre este lunes 5 de marzo y nada mejor que hacerlo con este crossover entre la Escuela de Caballeros y Damas de Dragón y el Ministerio del Tiempo. (más…)
-

Podcast ECDD. 1×03 Videojuegos
Estamos aquí de nuevo para presentar una nueva entrega de nuestro podcast. En esta ocasión los alumnos y alumnas de la Escuela de Caballeros y Damas de Dragón ha trabajado sobre los videojuegos.
Aquí os dejo sus opiniones al respecto en este capítulo número tres de nuestro podcast.
-

Podcast ECDD. Capítulo 2: Pelis que molan.
Ya estamos de nuevo aquí, en esta ocasión con un capítulo dedicado a las pelis que nos molan. En este episodios han trabajado todos -como de costumbre- pero han leído Paula, María R., Raúl, Frans, Guille, Miguel, Juanje, Rosalía y Ainhoa.
Esperamos que os guste.
Haz click en el logo para accerder al programa.

Logo de Rebeca Pous Martín -

Podcast: Enigmas
Saludos a todos y a todas.
Os presentamos, muy orgullosos de nuestro trabajo, nuestro primer capitulo del podcasta que hemos empezado a realizar en clase. Todos y cada uno de nuestros alumnos han participado en la creación, y algunos de ellos se han atrevido a leer en esta primera entrega. Gracias a todos, en especial a los locutores: Rocío García, Arancha, Memé, Aissatou, Paula, María Ramos, María Navarro, Juan Jesús, Miguel, Guille, Abril y Rebeca.
En el próximo capítulo, les tocará a sus compañeros.
Estoy muy orgulloso de todos y cada uno de ellos: ¡Enhorabuena!
Haz click en el logo para acceder al programa.

Logo de Rebeca Pous Martín -

Desafío de Sasyam IV
Es cierto que, en este curso escolar, el Maestro de Portales, Sesyam está en una misión muy arriesgada que le exige todo su tiempo. Aun así, no ha enviado un vídeo para que podamos realizar nuestro desafío. Aquí os lo dejo:
-

Natural Sciences Project: Animals Characteristics
Ainhoa, Rosalía, Aissatou y Raúl nos presentan su proyecto digital de Ciencias Naturales (en inglés). Han hecho un gran trabajo y estoy orgulloso de ellas. Os presento aquí en formato vídeo para que lo disfrutéis.
¡Enhorabuena, chicas y chico :D!
-

La burocracia del maestro: ¿hasta qué punto es real el exceso de papeleo?
¿Tenemos mucha burocracias los maestros?
Una pregunta candente y que parece de respuesta evidente. Responderé con un sí a medias, o con un no, también a medias. Como suele pasar, depende de la administración, del colegio en cuestión, pero también de los propios maestros.
¿Qué parte de todo esto depende de la administración?
Parece obvio que el cambio constante de las leyes educativas no ayuda mucho en este sentido: las programaciones cambian, los formularios cambian, los modelos estandarizados cambian, los términos que se utilizan (aunque definan los mismos conceptos cambian) y por ese mismo motivo, la documentación que los docentes tenemos que realizar ha de adaptarse a esas nuevas normativas, aumentando la burocratización de la docencia.
¿Qué parte de todo esto depende del centro educativo en cuestión?
Mi experiencia me dice que hay centros que piden papeles hasta para ir al baño, y otros que pasan absolutamente de todo. Es un hecho. Sin embargo, la mayoría pide una base mínima que sirva para cumplir los mínimos legales. En general, me da la sensación de que, una vez más, la asiduidad con la que se cambian las leyes educativas, hace que exista un desconocimiento y una desazón bastante generalizada. Además, el hecho de que, en muchas ocasiones las leyes autonómicas cambien desde nombres de conceptos (estándares en territorio MEC por indicadores de logro en Andalucía) hasta formas de evaluación no ayuda demasiado.
¿Qué parte de esto depende de los maestros?
A veces, exageramos. Estamos en una dinámica tan negativa, donde se nos ningunea y se nos pide que seamos superhéroes, que cuando llega el enésimo cambio de ley y su consecuente cambio de papeleo, suspiramos resignados. Nos da la sensación de que llevamos toda la vida cumplimentando formularios, registrando notas y escribiendo programaciones. Pero, seamos francos, hay un gran porcentaje de maestros que no se ha leído en la vida su programación (en gran medida porque es la de la editorial con el contexto del centro que algún compañero escribió años atrás), y que no es capaz de trabajar en equipo con el resto del claustro para crear un producto de calidad. Es cierto, que hay otro porcentaje elevado que trabaja desde los cimientos para crear una metodología personal, adaptada a sus alumnos y basada en la nueva metodología, pero estos maestros no se quejan de papeleo. (Puede que esta opinión sea impopular, pero es la percepción que tengo). Lo cierto es que, si el claustro de un centro (hablo de primaria, obviamente) fuera capaz de trabajar en equipo para crear un proyecto de centro propio que refleje su idiosincrasia, que desembocara en programaciones de ciclo reales, habría que trabajar muy duro un año en papeleos, pero después podríamos centrarnos en lo que nos gusta: enseñar a nuestros alumnos y alumnas y aprender de ellos.
Para terminar, me gustaría hacer una reflexión bastante interesante. La nueva ley educativa tiene muchos defectos, pero, desde mi punto de vista, tiene un par de virtudes: alienta y permite que los docentes comiencen a trabajar de forma diferente, cambiando metodologías obsoletas y formas de evaluación que han estado (y aún están) arraigadas en los docentes españoles, por métodos nuevos como la gamificación, el ABJ, el ABP y tantos otros. Trabajar por competencias y estándares es algo que ha venido para quedarse y, desde mi punto de vista, es una buena noticia.
Pero, desde el punto de vista educativo, la nueva ley tiene una gran falla: aunque introduce una nueva forma de enseñar, no elimina la antigua: seguimos evaluando de cero a diez, al mismo tiempo que se nos pide que evaluemos con rúbricas que evalúen adquisición de indicadores de uno a cuatro. Seguimos evaluando y trabajando contenidos, en lugar de evaluar el grado de consecución de las competencias clave.
Es esta dualidad la que está cargando de burocracia a los docentes que tienen que elegir una de las dos vertientes, para hacer posteriormente la conversión a la otra.Evidentemente, es sólo una opinión… sólo una opinión.
-

Libro de texto sí, libro de texto no: esa es la cuestión
Es un hecho que los nuevos paradigmas en la educación están consiguiendo que cambie, poco a poco, la forma en la que los maestros enseñamos. El aprendizaje basado en números, el aprendizaje basado en juegos, las clases invertidas, la gamificación… y lo que más me gusta a mí, integrar todos estos modelos de enseñanza-aprendizaje en un proyecto integrado que englobe todas las asignaturas.
En este contexto, se presenta una pregunta incomoda, al menos, difícil de responder: ¿qué papel debe jugar el libro de texto hoy en día?
Siempre he pensando, en los últimos año más, que prefería un libro con texto en lugar de un libro de texto. Esto es, prefiero un libro que esté repleto de información, más o menos útil, que los estudiantes puedan usar para trabajar en clase. Lo que no quiero es (como la mayoría de libros que existen en el mercado) un libro que contenga paso a paso y que entregue a pequeños mordisquitos los contenidos que hay que aprender, dependiendo del nivel, como si los niños no pudieran hacerlo de otro modo.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Bueno, esta pregunta se puede responder desde niveles diferentes. También depende de la región (Andalucía tiene libros gratuitos, en otras regiones hay que comprarlos), pero, básicamente, los docentes debemos elegir los libros apropiados, haciendo un estudio si es necesario y, si no existen los libros que buscamos, exigírselos a las editoriales. Otra opción es crear material propio, pero la falta de tiempo y recursos hace de esta opción la más difícil de conseguir (otro día hablaré sobre este tema). Queda la tercera vía, la que se usa mayoritariamente en los colegios españoles: seguir usando los libros que tenemos.
No es mi opción preferida, desde luego, pero llegados a este punto, también podemos sacarle partido. Entonces, pregunto de nuevo, ¿cómo usamos el libro de texto? Bien, parece claro y evidente que el libro de texto debe ser un recurso más, no el único. No puede ser nuestro “dios”, pero tampoco hay porqué olvidarlo. Podemos usarlo para que los estudiantes busquen, comparen con otras fuentes de información e incluso aprovechar sus ejercicios y algunos de los recursos que vienen en el pack del profesor. Nos puede servir como ejemplo para crear nuestros propios recursos, para extraer los contenidos que se trabajan… En definitiva, es una herramienta más. No la única, no la mejor, pero tampoco es mala.
Resumiendo, el libro de texto tiene que dejar de desempeñar el rol dominante que ha ejercido hasta ahora, pasando de dueño y señor del proceso de enseñanza-aprendizaje a sirviente de los intereses docentes. La mayoría de veces, los extremos no suelen ser buenos, en este caso, tampoco.