Acabamos de cerrar las encuestas para elegir los géneros. Si no has llegado a tiempo, no te preocupes, puedes seguir participando en el resto de elecciones. Hay un espacio reservado en la web para que podáis seguir todos las entradas de este hilo. Es este: ECDD. Elige tu Destino
Buenas tardes. Parece ser que ya tenemos datos jugosos e interesantes: una chica que es enviada a un mundo de ciencia ficción. ¡Qué interesante! Aquí os dejo los resultados de la encuesta:
Ahora toca determinar su raza y cuáles son sus virtudes y sus defectos. Ya sabéis que elegiremos las dos virtudes más botadas y el defecto más votado. Aquí os dejo las encuestas que estarán activas por 24 horas más.
No todo iba a ser Ministerio del Tiempo, aunque casi.
En la asignatura de Valores Cívicos (para aquellos alumnos que no quieren dar religión), estoy llevando a cabo una partida de rol. En el primer trimestre seguimos el libro de texto, en el segundo me inventé un entorno para jugar con ellos a rol, y en el tercero estamos jugando a este magnífico juego de Nosolorol: Magissa.
Los alumn@s se lo están pasando genial (yo también), y con esta aventura, están aprendiendo a trabajar en grupo (cuesta mucho), a sentir y a ponerse en el lugar del otro. También surgen problemas y no es fácil manejar a siete alumnos. Pero lo bueno supera a lo malo.
No sé si el tiempo me lo permitirá, pero intentaré ir subiendo pequeños retazos de las historias que surgen tras las sesiones. En esta ocasión, os presento a uno de los personajes: Torian, el fauno. Está magníficamente interpretado por Olga.
Espero que os guste.
Magissa. Una historia de amigos.
Fauno. Por Virginia Berrocal
I. Torian, el fauno.
El joven fauno se plantó frente al cartel, sorprendido. En un árbol en mitad del Bosque Tranquilo nada menos. Era, cuanto menos, poco frecuente. Se acercó al pergamino, con el sonido de sus pezuñas amortiguado por la sotobosque.
“Certamen de lucha en la Villa de Narán. Participa y gana un gran premio. Mañana”.
El anuncio tampoco era frecuente pero, teniendo en cuenta que había pasado por allí pocas horas antes, mañana debía de significar justo eso: mañana.
Torian era un joven fauno, casi un niño. Sin embargo, desde que un par de años atrás se desatará la Maldición del Desvanecimiento, era uno de los mayores de entre su pueblo. Aquello trajo gran pesar a la comunidad feérica: todos los padres y madres de la región desaparecieron mágicamente, y nunca más se supo…
Comenzó a moverse a través del bosque, tendría que avisar a su amigo Honchao, tal vez mereciera la pena echar un vistazo en Narán.
¿Habíais pensado alguna vez en los juegos de rol como una herramienta educativa? Pues resulta que hay gente que sí lo ha hecho, y Jesús Magaña lo ha investigado, creando un documento que ahonda en esta idea y analiza las posibles implicaciones.
Opinión Personal
Lo primero que me gustaría señalar es el carácter investigador que tiene el presente documento. Trata dos de mis principales pasiones: la educación, el rol y la forma de entrelazarlos. Partiendo de la base de que se trata de un trabajo de fin de grado, esta reseña no es como las que suelo hacer, ya que no voy a hablaros de calidad literaria ni de intensidad de la trama ni de la profundidad de sus personajes.
Sin embargo, este libro tiene un poco de todo eso pues, tras una investigación profunda y un trabajo bien organizado para su elaboración, uno puede atisbar el obejivo final de Jesús: unir sus dos pasiones en una sola para dar algo que mejore los resultados de ambas por separado. Y creo que, está aún lejos de conseguirlo, aunque no se le puede reprochar porque, como el mismo viene a decir, lo que se establece en el presente trabajo es una piedra de toque, una base a partir de la cual, otros investigadores y creadores puedan seguir mejorando el producto final.
Dicho esto, solo puedo añadir -como punto no tan positivo-, que a dia de hoy, con las normativas legales actuales, las ratios reales de los centros y otras lindezas, sus actividades propuestas y la aplicación de las ideas contenidas en el texto, son de difícil aplicación. Pero, por otro lado, ¿quién dijo que cambiar una tendencia sería fácil?