Lo prometido es deuda, así que aquí tenéis la pequeña descripción que hice para mi clase de inglés. Espero que os guste. He añadido la traducción al español al final.
Yelian of Timiro
Yelian is a big man. He is about fifty but his body is still fit and strong. He wears a white beard, short white hair and an intelligent brown eye. He was a soldier and, in one of his battles, he lost his left eye. Now, a black patch is in its place. He always wears black clothes with no decorations, causing fear in those who are not use to seeing him. Because of all of this, people who meet him may think he is a hard man with cold emotions and a disturbing lack of humanity.
There is nothing further from the truth. Yelian is kinder than a baby. He is always ready to help and he is a comprehending man. His temper is usually calm and he doesn’t like violence. However, if he feels that any of his friends or family is in danger, he can change his manner and turn into what people think he is on their first impression.
To sum up I would say that Yelian is the best person to have as a friend but the worst one to have as an enemy. A big and cuddly teddy bear who can change into a fierce lion.
Yelian de Timiro
Yelian es un hombre grande. Tiene casi cincuenta años pero su cuerpo es fuerte y está en forma todavía. Lleva barba blanca, el pelo corto también blanco y una mirada inteligente en su ojo castaño. Fue soldado y, en una de sus batallas, perdió su ojo izquierdo. Ahora, un parche negro ocupa su lugar. Siempre viste de negro, sin adornos, provocando miedo en aquellos que no están acostumbrados a verlo. Por todo esto, la gente que se encuentra con él puede pensar que es un hombre duro, frío y con una perturbadora falta de humanidad.
Nada hay más lejos de la verdad. Yelian es más tierno que un bebé. Siempre está listo para ayudar y es un hombre comprensivo. Su temperamento es tranquilo y no le gusta la violencia pero, si siente que alguien de su familia o amigos está en peligro puede cambiar su comportamiento y convertirse en lo que la gente piensa de él en una primera impresión.
Para resumir, diría que Yelian es el mejor amigo pero también el peor enemigo. Un oso de peluche grande y tierno que puede convertirse en un fiero león.




No es que tenga especial interés en hacerme rico con la escritura. Si viene que venga como algo colateral, como digo, no es mi objetivo. Sin embargo, sí que lo es vender, porque hacerlo implica que lo que escribo llega a la gente. Por esto escriben los escritores, para llegar a todo el mundo. Decidí que una buena manera de hacer eso era publicar en Amazon, a un precio irrisorio algunas de mis publicaciones. Es cierto que no son obras extensas: una colección con tres relatos que no llega a 4000 palabras, un relato largo de poco más de 8000, un para de libros de cuentos y actividades para la clase de lengua…, pero también es cierto que están a 0,89€ en formato digital y a 4€ en papel. Me parecían precios más que asequibles y pensé que podría llegar a mucha gente: ¡error! ¡Clamoroso error! Una decena de copias vendidas en todo el mundo entre los dos formatos.
Hoy es uno de esos días en los que uno se levanta y tiene algo que le reconcome por dentro y no sabe muy bien qué es. Haces repaso de tu vida y todo va bien; más con la que está cayendo. Enumeras y repasas de memoria todos esos puntos que componen tu vida y, a pesar del catarro que te atormenta, todo va bien. Es cierto que me gustaría que la gente conociera mi obra, que la nariz me dejara respirar en paz, que la crisis no fuera tal… Pero no parece que sea eso lo que te mantiene inquieto en estos días.
Parece evidente que el sector editorial está cambiando. Tal vez no lo haga desde arriba, pero son cada vez más las editoriales pequeñas las que apuestan por editar de forma diferente. No les queda otra, el formato digital se ha convertido en un caballo de batalla poderoso, donde escritores independientes se montan para dar a conocer su trabajo.
Hecho la vista atrás, y me doy cuenta de que este año 2012 me ha traído lecturas en formato digital. Los actuales precios de los e-books y de sus aparatos de lectura, de repente hacen que este formato electrónico sea muy atractivo. Ya os digo que, aproximadamente el 80% del material que he leído en 2012 es digital, y seguramente se incremente en este años 2013. Muchos autores nos hemos dado cuenta de que tenemos salida a través de este nuevo mercado, pero es que muchas editoriales que no trabajaban así, parece que empiezan a darse cuenta.
Mi editorial (Edimater) es una de ellas. Apostó por el formato digital hace algunos años y pagó la novatada. Pero ahora, a través de Amazon principalmente, intenta resarcirse de la «convidá» y ha decidido bajar los precios al máximo, incluyendo promociones especiales que dejan, por ejemplo, La Elegida de los Dioses (de un servidor) a 0,89€ cuando en formato papel su precio es de 10€. Con estos precios (el resto de e-books de la editorial están a 2,68€) a uno si le apetece comprar estos productos. Será cuestión de tiempo que el resto de editoriales «grandes» empiecen a tomar ejemplo porque, por mucho que quieran retrasar el avance tecnológico, les va a resultar imposible.
En fin, solo son reflexiones de un escritor, pero creo que van en la buena dirección. Disfruto como el que más leyendo un libro en papel. Tengo mi biblioteca personal atestada de estos libros, pero creo que el digital tiene tantas o más virtudes que el analógico, y con el tiempo no le veremos ni una pega. Si añadimos títulos como Allwënn, Soul&Sword, pensado en exclusividad para este formato (seguro que muchos otros seguirán este camino), creo que sobran más argumentos y discusiones.
Como ya comenté en Facebook, el día 29 de mayo, Candil Radio en su programa Literatura en Miniatura emitió una entrevista (a mí, se entiende). Además, hablaron sobre mi Caballero de Dragón y de mí, entre otras cosas.
Como sabéis, soy maestro y director de un centro. Estoy harto de que nos bombardén con las pruebas de diagnósticos, escala, resultados pisa, nivel de resultados… Vamos mal, estamos peor que la media europea… Puede que tengan razón, pero no dejo de pensar que nuestros estudiantes son fiel reflejo de sus familias y de sus gobernantes; nuestros gobernantes.