Título: The Dying of the Light
Autor: George R.R. Martin
Editorial: Bentam Books
Páginas: 254
Encuadernación: Rústica
Sinopsis:
The book takes place on the planet of Worlorn, a world which is dying. It is a rogue planet whose erratic course is taking it irreversibly far from its neighboring stars into a region of cold and dark where no life will survive. Worlorn’s 14 cities, built during a brief window when the world passed close enough to a red giant star to permit life to thrive, are dying too. Built to celebrate the diverse cultures of 14 planetary systems they have largely been abandoned allowing their systems and maintenance to fail.
The cast is a group of characters who are also flirting with death. Dirk t’Larien, the protagonist, finds life empty and of little attraction after his girlfriend Gwen Delvano leaves him. Most poignant of all, the Kavalar race, into which she has «married,» is dying culturally. Their home planet has survived numerous attacks in a planetary war, and in response they have evolved social institutions and human relationship patterns to cope with the depredation of the war. Yet now that the war is long past, they find themselves trapped between those who would recognise that the old ways need to be reviewed for the current day and those who believe that any dilution of the old ways spells the end of Kavalar culture.
The battles, then, of all these varying actors are played out beneath the dying light falling on Worlorn. At the end many of the characters have died, though the author leaves some endings deliberately ambiguous. Nonetheless, they have all faced their fears of death and of life.
Opinión Personal:
Y como me lo he leído en inglés, en inglés está el argumento. Es Martin, de eso no hay duda. Algunas de las partes de este libro me han recordado a estructuras, trasfondos e historias que luego he leído en Juego de Tronos. Y es que hace 35 años de la novela, y esto se nota.
Ya entonces, Martin escribía de una forma inconfundible. Y, aunque se trata, indudablemente, de una novela de Ci-Fi, predomina en ella la historia de las relaciones humanas. El principio me resultó lento, aunque se atisbaba lo inresante que sería después. La parte principal del libro fue trepidante; llena de emociones además de diálogos muy interesantes. Poco después, cuando llega el pre-desenlace, el libro pierde emoción para tener unas últimas páginas un pelín aburridas y un final que pretende ser sorpresivo -o tal vez no- y que a mí no me gusta.
Es sobresaliente el modo en que evolucionan los personajes y el trasfondos histórico que Martin crea para su mundo, y solo por eso, ya merece la pena leerlo.
No es Canción de Hielo y Fuego -no en vano fue escrito hace 35 años-, pero merece mucho la pena. Aunque, partícularmente disfruté mucho más leyendo Lágrimas de Luz de Rafael Marín.

No es que tenga especial interés en hacerme rico con la escritura. Si viene que venga como algo colateral, como digo, no es mi objetivo. Sin embargo, sí que lo es vender, porque hacerlo implica que lo que escribo llega a la gente. Por esto escriben los escritores, para llegar a todo el mundo. Decidí que una buena manera de hacer eso era publicar en Amazon, a un precio irrisorio algunas de mis publicaciones. Es cierto que no son obras extensas: una colección con tres relatos que no llega a 4000 palabras, un relato largo de poco más de 8000, un para de libros de cuentos y actividades para la clase de lengua…, pero también es cierto que están a 0,89€ en formato digital y a 4€ en papel. Me parecían precios más que asequibles y pensé que podría llegar a mucha gente: ¡error! ¡Clamoroso error! Una decena de copias vendidas en todo el mundo entre los dos formatos.
Hoy es uno de esos días en los que uno se levanta y tiene algo que le reconcome por dentro y no sabe muy bien qué es. Haces repaso de tu vida y todo va bien; más con la que está cayendo. Enumeras y repasas de memoria todos esos puntos que componen tu vida y, a pesar del catarro que te atormenta, todo va bien. Es cierto que me gustaría que la gente conociera mi obra, que la nariz me dejara respirar en paz, que la crisis no fuera tal… Pero no parece que sea eso lo que te mantiene inquieto en estos días.
Parece evidente que el sector editorial está cambiando. Tal vez no lo haga desde arriba, pero son cada vez más las editoriales pequeñas las que apuestan por editar de forma diferente. No les queda otra, el formato digital se ha convertido en un caballo de batalla poderoso, donde escritores independientes se montan para dar a conocer su trabajo.
Hecho la vista atrás, y me doy cuenta de que este año 2012 me ha traído lecturas en formato digital. Los actuales precios de los e-books y de sus aparatos de lectura, de repente hacen que este formato electrónico sea muy atractivo. Ya os digo que, aproximadamente el 80% del material que he leído en 2012 es digital, y seguramente se incremente en este años 2013. Muchos autores nos hemos dado cuenta de que tenemos salida a través de este nuevo mercado, pero es que muchas editoriales que no trabajaban así, parece que empiezan a darse cuenta.
Mi editorial (Edimater) es una de ellas. Apostó por el formato digital hace algunos años y pagó la novatada. Pero ahora, a través de Amazon principalmente, intenta resarcirse de la «convidá» y ha decidido bajar los precios al máximo, incluyendo promociones especiales que dejan, por ejemplo, La Elegida de los Dioses (de un servidor) a 0,89€ cuando en formato papel su precio es de 10€. Con estos precios (el resto de e-books de la editorial están a 2,68€) a uno si le apetece comprar estos productos. Será cuestión de tiempo que el resto de editoriales «grandes» empiecen a tomar ejemplo porque, por mucho que quieran retrasar el avance tecnológico, les va a resultar imposible.
En fin, solo son reflexiones de un escritor, pero creo que van en la buena dirección. Disfruto como el que más leyendo un libro en papel. Tengo mi biblioteca personal atestada de estos libros, pero creo que el digital tiene tantas o más virtudes que el analógico, y con el tiempo no le veremos ni una pega. Si añadimos títulos como Allwënn, Soul&Sword, pensado en exclusividad para este formato (seguro que muchos otros seguirán este camino), creo que sobran más argumentos y discusiones.


