
Título: El Rey Trasgo. La Ciudadela y la Montaña
Autor: Alberto Morán Roa
Portada: Barb Hernández
Presentación: Fernando Martínez Gimeno
Colección: Kelonia Ficción
Nº páginas: 312
ISBN: 978-84-939945-2-5
PVP: 14,95 €
Fecha de Salida: 6 de julio de 2012
“Han pasado ocho años desde que el imperio de Kara desapareció, convertido en polvo añil por un poder que escapa a toda comprensión.
La Ciudadela, silenciosa guardiana de la paz gobernada por tres naciones, vigila los reinos del hombre navegando los cielos. En un pueblo del frío norte, dos amigos descubrirán un libro vinculado a un enigma del ayer y a un hombre entre la vida y la muerte. Nacido de la pluma de un poeta, les descubrirá los secretos que moran en las montañas a través de una historia en la que conservar la vida vale más que conservar la humanidad.
El mundo apura sus últimos latidos… Y en la cima de los Picos Negros, contemplando el paso del tiempo entre delirantes pensamientos, el Rey Trasgo aguarda el momento de construir sus sueños a partir de sus cenizas.”
Opinión Personal
Voy a ir directo al grano: si un artista sabe lo que quiere transmitir y además, sabe cómo transmitirlo… entonces, amigos míos, ese artista crea una obra de arte. Y gracias a los dioses, este es el caso que nos ocupa. Alberto Morán es un artista de las palabras con un estilo magistral y una historia más que interesante que ha sabido meter en nuestro mundo. Usa una forma de narración innovadora, al menos yo no recuerdo haberla leído antes, con constantes recuerdos, saltos al futuro, saltos de lugar incluso de pensamientos. Es una historia llena de historias aparentemente sin relación que va uniendo eslabones para formar una buena cota de malla. Es una lectura que exige del lector su total atención, so pena de perder el hilo de los acontecimientos (nadie dijo que leer fuera fácil), pero a cambio da mucho más que diversión. Y es que, sin ser moralizante, El Rey Trasgo está lleno de conocimientos y enseñanzas para todo aquel que quiera buscar. Una buena muestra es el propio rey Trasgo y la Ciudadela.
Creo que podría hablar y hablar, tratando de explicar qué es lo que tan inteligentemente Alberto nos ha regalado: fallaría estrepitosamente, pues tendría que volver a escribir la novela para que disfrutárais al ciento por ciernto. Y, sinceramente, además de estar ya escrita, no creo que fuera capaz de hilar tan fino como su autor.
Antes de terminar quería hacer un breve comentario, como hago siempre, referente a la edición del texto. Yo compré el e-book, a un precio más que decente. Su maquetación es más que correcta y fácilmente manejable. Otro aspecto destacable es el mimo con el que se ha repasado y corregido el texto, en el que no he encontrado erratas y, lo que es más importante, otro tipo de errores que te sacan de la historia (por desgracia, en los últimos tiempos son muy comunes), por lo que agradezco también la labor de la editorial a este respecto.
En definitiva. Una delicia de la que espero pronto leer su continuación.
Nota: Sobresaliente.

Título: The Dying of the Light
No es que tenga especial interés en hacerme rico con la escritura. Si viene que venga como algo colateral, como digo, no es mi objetivo. Sin embargo, sí que lo es vender, porque hacerlo implica que lo que escribo llega a la gente. Por esto escriben los escritores, para llegar a todo el mundo. Decidí que una buena manera de hacer eso era publicar en Amazon, a un precio irrisorio algunas de mis publicaciones. Es cierto que no son obras extensas: una colección con tres relatos que no llega a 4000 palabras, un relato largo de poco más de 8000, un para de libros de cuentos y actividades para la clase de lengua…, pero también es cierto que están a 0,89€ en formato digital y a 4€ en papel. Me parecían precios más que asequibles y pensé que podría llegar a mucha gente: ¡error! ¡Clamoroso error! Una decena de copias vendidas en todo el mundo entre los dos formatos.
Hoy es uno de esos días en los que uno se levanta y tiene algo que le reconcome por dentro y no sabe muy bien qué es. Haces repaso de tu vida y todo va bien; más con la que está cayendo. Enumeras y repasas de memoria todos esos puntos que componen tu vida y, a pesar del catarro que te atormenta, todo va bien. Es cierto que me gustaría que la gente conociera mi obra, que la nariz me dejara respirar en paz, que la crisis no fuera tal… Pero no parece que sea eso lo que te mantiene inquieto en estos días.
Parece evidente que el sector editorial está cambiando. Tal vez no lo haga desde arriba, pero son cada vez más las editoriales pequeñas las que apuestan por editar de forma diferente. No les queda otra, el formato digital se ha convertido en un caballo de batalla poderoso, donde escritores independientes se montan para dar a conocer su trabajo.
Hecho la vista atrás, y me doy cuenta de que este año 2012 me ha traído lecturas en formato digital. Los actuales precios de los e-books y de sus aparatos de lectura, de repente hacen que este formato electrónico sea muy atractivo. Ya os digo que, aproximadamente el 80% del material que he leído en 2012 es digital, y seguramente se incremente en este años 2013. Muchos autores nos hemos dado cuenta de que tenemos salida a través de este nuevo mercado, pero es que muchas editoriales que no trabajaban así, parece que empiezan a darse cuenta.
Mi editorial (Edimater) es una de ellas. Apostó por el formato digital hace algunos años y pagó la novatada. Pero ahora, a través de Amazon principalmente, intenta resarcirse de la «convidá» y ha decidido bajar los precios al máximo, incluyendo promociones especiales que dejan, por ejemplo, La Elegida de los Dioses (de un servidor) a 0,89€ cuando en formato papel su precio es de 10€. Con estos precios (el resto de e-books de la editorial están a 2,68€) a uno si le apetece comprar estos productos. Será cuestión de tiempo que el resto de editoriales «grandes» empiecen a tomar ejemplo porque, por mucho que quieran retrasar el avance tecnológico, les va a resultar imposible.
En fin, solo son reflexiones de un escritor, pero creo que van en la buena dirección. Disfruto como el que más leyendo un libro en papel. Tengo mi biblioteca personal atestada de estos libros, pero creo que el digital tiene tantas o más virtudes que el analógico, y con el tiempo no le veremos ni una pega. Si añadimos títulos como Allwënn, Soul&Sword, pensado en exclusividad para este formato (seguro que muchos otros seguirán este camino), creo que sobran más argumentos y discusiones.
